Peña estuvo encerrado en su cuarto por 3 horas para mostrar su enojo y no se sentó a comer con todos
México.- El máximo mandatario de nuestro país tuvo un día de completa
frustración tras enterarse que su fiesta de cumpleaños programada para
el 20 de julio, tendrá que ser cancelada por motivos de falta de
seguridad.
El culpable en esta ocasión fue el gobernador del Estado de México,
Eruviel Ávila, quien tras una
larga plática con la primera dama,
concluyeron que “las ideas de Peña Nieto para su fiestecita de
cumpleaños” podrían ser peligrosas y no es momento de atraer a los
medios con malas noticias.
“Sé que Enrique estaba muy emocionado de traer a sus amigos a la casa
y pasar un buen rato, pero no me puedo hacer responsable por tantos
chavitos y las mamás luego los dejan aquí arrumbados y vienen por ellos
hasta la noche”, explicó Angélica Rivera sin dejar hablar a EPN.
“La última vez se terminaron peleando por ver quien jugaba con el
Nintendo y con la cola entre las patas tuve que explicarle eso a la mamá
de Videgaray.”
Según Eruviel, las condiciones para la fiesta no eran las adecuadas y
si bien esta decisión no le correspondía, se sintió obligado a darle su
opinión a la Gaviota.
“Yo estimo mucho a Quique y por eso tomé la decisión, el mismo
Carstens dijo que no se sentía seguro porque la última vez le robaron su
lunch”. Comentó Ávila.
Angélica optó por dejar que Peña Nieto invite a 3 amiguitos a un
viaje a Acapulco durante un fin de semana. “Los niños son muy violentos y
no quiero tener que estarlos correteando, ya si son 3, entre los
guardaespaldas y yo nos las arreglamos”.

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